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En México la cobertura de agua potable alcanzó en 2007, 89.9%.

 

 

 

 

  CAPÍTULO 6. AGUA
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EL AGUA Y EL BIENESTAR DE LA POBLACIÓN

Servicios y protección al ambiente

El bienestar de la población depende, en gran medida, de su acceso a servicios básicos, siendo el agua potable y alcantarillado dos de los más importantes. Estos servicios no sólo satisfacen la sed y otras necesidades domésticas como la higiene en los hogares, sino que también se ligan íntimamente a la salud de la población. Actualmente se reconoce que el agua contaminada genera 80% de las enfermedades en los países en desarrollo, la muerte anual de 2.2 millones de personas (de las cuales 50% son niños menores de 5 años) y 400 millones de casos de malaria (citado en Carabias y Landa, 2005).

Claramente ha sido imperativo para los gobiernos del mundo el impulso hacia la construcción de la infraestructura hidráulica que lleve los servicios de agua potable y alcantarillado a sus crecientes poblaciones. Sin embargo, falta mucho por hacer. Aun cuando el último informe de los Objetivos de Desarrollo del Milenio destaca que de 1990 a la fecha mil 600 millones de personas en el mundo tienen acceso a fuentes de agua potable, también reconoce que 2 mil 500 millones de personas no tienen servicios de saneamiento mejorados (UN, 2008). Por tanto, el desafío de alcanzar la cobertura total de agua potable y saneamiento en zonas urbanas y rurales permanece, para muchos países, incluido México, como uno de sus más grandes retos.

 

Agua potable

La cobertura mundial de la población con acceso a fuentes de agua apta para consumo humano se estima en alrededor de 83% (WHO-UNICEF, 2004). Sin embargo, existen grandes contrastes: países como Estados Unidos, Francia y Canadá tienen coberturas prácticamente de 100%, mientras que el promedio de África subsahariana apenas alcanza 56% (WHO-UNICEF, 2004).

En México en el año 2000, la cobertura de agua potable alcanzó 87.9% (valor ligeramente superior al estimado para América Latina y el Caribe (de alrededor de 85%; PNUMA, 2003) y, en 2007, ya se había incrementado a 89.9% (Conagua, 2007; IB 2.1-11). Entre 2000 y 2007, la cobertura en zonas urbanas pasó de 94.6 a 94.5%, mientras que en las zonas rurales siguió siendo considerablemente menor, pasando en el mismo periodo de 68 a 74.7% (Figura 6.15, Cuadro D3_AGUA06_02).

 

 

Al interior del país, durante el mismo periodo, la mayoría de los estados incrementaron en términos reales la cobertura de este servicio, aunque existen diferencias importantes (Cuadro D3_AGUA06_01). Mientras que entidades como el Distrito Federal, Aguascalientes, Colima, Coahuila y Tlaxcala tenían en 2007 coberturas de agua potable superiores a 97%, en Guerrero se daba servicio a poco menos de 75% de la población (Mapa 6.13).

 

 

También son notorias las diferencias en los esfuerzos por incrementar la cobertura. Por ejemplo, Veracruz, San Luis Potosí, Zacatecas, Hidalgo, Nayarit, Campeche, Oaxaca, Guerrero y Michoacán incrementaron en más de 5% la cobertura entre los años 2000 y 2007 (Figura 6.16). En contraste, otros estados como Baja California Sur, Quintana Roo y México enfrentan un problema grande, ya que las tasas de crecimiento del servicio resultan insuficientes para lograr niveles de cobertura aceptables en una población en continuo crecimiento (Cuadro D3_AGUA06_01).

 

 

El suministro de agua de buena calidad en los sistemas de abastecimiento es importante para la salud e higiene de la población, por lo que es necesaria la construcción de instalaciones específicas para potabilizar el agua. En 2007 se suministraron, a nivel nacional, 327 mil litros de agua por segundo para consumo humano, de los cuales 96% (315 mil) fue desinfectado y 26% (86 mil) potabilizado, en su gran mayoría por el proceso de clarificación completa (Cuadros D3_AGUA07_02 y D3_AGUA07_05).

Estas cifras significan que se suministraron alrededor de 278 litros por día por habitante en promedio a nivel nacional, lo que está por arriba del nivel mínimo recomendable según la ONU: 50 litros diarios por habitante para cubrir las necesidades mínimas básicas (alimento y aseo) y 100 litros para satisfacer las necesidades generales (FNUAP, 2001). A nivel estatal, en ese mismo año, Colima, Morelos, Sonora, Tabasco, Durango, Baja California Sur y Zacatecas registraron suministros superiores a 400 litros diarios por habitante, mientras que Oaxaca, Hidalgo, Puebla, Tlaxcala, Chiapas y San Luis Potosí no sobrepasaron los 200 litros (Mapa 6.14).

 

 

En 2007, el agua potable suministrada que pasó por el proceso de potabilización completo y no sólo por desinfección fue, en promedio a nivel nacional, de 71 litros diarios por persona. Tamaulipas tuvo el mayor volumen por habitante con 319 litros diarios de agua potabilizada por persona, mientras que estados como Morelos, Nayarit, Quintana Roo, Tlaxcala y Yucatán carecen actualmente de plantas potabilizadoras en operación.

 

Alcantarillado

En el mundo, el porcentaje de la población que cuenta con servicios de alcantarillado creció de 49 a 59% entre 1990 y 2004 (WHO y UNICEF, 2008). Sin embargo, al igual que en el caso del agua potable existen diferencias muy marcadas a nivel regional: mientras que en América Latina este valor alcanzó, en promedio, 79%, en África subsahariana no rebasó 31% (UN, 2008). La situación es grave a nivel mundial: las Naciones Unidas (2008) estiman que alrededor de 2 mil 500 millones de personas en el mundo no tienen acceso a servicios de saneamiento.

En México, la cobertura de alcantarillado en el país en 2007 fue de 86.1% (IB 2.2-12), valor superior al promedio estimado para América Latina y el Caribe, que es de 79% (PNUMA, 2003). Al igual que en la cobertura de agua potable, también en alcantarillado y drenaje existen diferencias muy marcadas entre las zonas urbanas y rurales. En las primeras se alcanzó una cobertura de 94.2% en 2007, mientras que en las segundas apenas se cubrió 59.9% (Figura 6.17).

 

 

Entre las entidades federativas del país, el Distrito Federal, Aguascalientes, Colima, Jalisco y Nuevo León tienen coberturas mayores a 95%, mientras que los estados de Oaxaca, Guerrero y Yucatán no alcanzan el 70% (Mapa 6.15).

 

 

Los estados que tienen mayores diferencias entre la cobertura de agua potable y alcantarillado son Yucatán (28%), Oaxaca (15%) y Tamaulipas (13%). Aunque todas las entidades federativas tuvieron un incremento en su cobertura de alcantarillado entre 2000 y 2007, sobresalen Oaxaca, Campeche, San Luis Potosí, Puebla, Guerrero, Zacatecas, Sinaloa, Chiapas e Hidalgo, con incrementos superiores a 15% (Figura 6.18; Cuadro D3_AGUA06_04).

 

 

Tratamiento de aguas residuales

En los países en desarrollo es todavía poco común que el agua residual reciba tratamiento. Entre 85 y 95% del agua residual en el mundo es descargada directamente a los ríos, lagos y océanos sin recibir ningún tratamiento previo (FNUAP, 2001; Vörösmarty et al., 2005).

México trató en 2007 cerca del 25.3% del caudal generado, considerando ambos tipos de descargas: municipales (32.6% del total municipal generado) e industriales (15.8%; Figura 6.19). Aunque la cantidad de agua que se trata aún resulta baja, está por encima del promedio de América Latina, que apenas llega a 13%. Como es evidente, la mayoría de los cuerpos de agua superficiales del país reciben continuamente descargas residuales sin tratamiento que ocasionan su contaminación y, en consecuencia, afectaciones a la salud de la población y de las especies que los habitan. No debe olvidarse que la reducción de la calidad del agua de los cuerpos superficiales y subterráneos agrava aún más la escasez del líquido, ya que no puede ser empleado, en muchas ocasiones, sin tratamiento previo.

 

 

En 2007 se estimó que los centros urbanos del país generaron 243 metros cúbicos por segundo de aguas residuales, de las cuales 85% (207 m3/s) se colectaron en el alcantarillado, lo que significa un incremento de 5% con respecto al volumen colectado en 2003. Del caudal colectado en 2007, 38% (79.3 m3/s) recibió algún tipo de tratamiento (Cuadro D3_AGUA07_093). Cuando se relaciona la eficiencia de captación y el tratamiento del agua colectada, se obtiene que a nivel nacional, en 2007, tan sólo 32.6% del agua residual municipal se trata antes de ser vertida a los cuerpos de agua (Mapa 6.16, IC 12). Solamente Nuevo León, Baja California y Aguascalientes dan tratamiento a más de 90% del agua residual que se colecta en los sistemas de alcantarillado.

 

 

A nivel nacional en el año 2007 se trataron en promedio 65 litros diarios de agua residual por habitante, con grandes diferencias entre los estados, ya que Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Quintana Roo, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Colima y Nuevo León procesaron volúmenes por encima de 100 litros diarios por persona, mientras que Campeche, Hidalgo y Yucatán no llegaron a 10 litros diarios por habitante (Mapa 6.17). La mayor parte del agua municipal tratada en el país recibe tratamiento secundario mediante lodos activados y lagunas de estabilización, procesos que tienen una eficiencia de entre 80 y 90% para la remoción de DBO (Figura 6.20; Cuadro D3_AGUA07_093).

 

 

 

Un indicador aproximado del esfuerzo que hacen los estados para tratar el agua es la relación entre el líquido suministrado a la población y el agua tratada. Las entidades que procesan en mayor proporción el agua que suministran a su población son Nuevo León, Aguascalientes, Quintana Roo y Baja California con una relación entre el agua tratada y la suministrada mayor a 50%; en contraste, Yucatán, Campeche e Hidalgo no alcanzan 6 % (Mapa 6. 18).

 

 

A diciembre de 2007, el país contaba con 2 mil 21 plantas de tratamiento de agua residual industrial en operación y procesaban 29.9 metros cúbicos por segundo (16% del agua generada). El tipo de tratamiento más utilizado es el secundario en mil 119 plantas y con un gasto de operación de 15 mil 90 litros por segundo. Veracruz es el estado que produce mayor volumen de descargas y también el que procesa más agua residual con cerca de 30% del total nacional, seguido por Nuevo León, el Estado de México, Michoacán, Morelos y Jalisco, que dan tratamiento a más de mil litros por segundo (Cuadro D3_AGUA07_13).